Publicado por Dr. Miguel Fernández Calderón: 09/08/2024
Los seromas son una de las complicaciones más comunes que ocurren luego de una cirugía. En algunos pacientes se pueden curar por sí mismas, pero en otros puede ser necesaria la intervención de un cirujano estético.
Aquí responderemos a la duda común: ¿qué es un seroma y por qué se produce? destacando la importancia de conocer todo sobre esta condición, en especial si estás próximo a someterte a una operación.
¿Qué es un seroma?
Un seroma es la acumulación anormal de fluidos o líquidos, llamados suero, debajo de la piel luego de un procedimiento quirúrgico.
Los seromas se forman, en la mayoría de los casos, en el área de la incisión o en la zona donde se extraen tejidos durante la cirugía.
¿Por qué se forma un seroma después de una cirugía?
Al hacer una cirugía mayor, generalmente se separan las capas del cuerpo; la piel y grasa se desprenden de la fascia y del músculo. Al hacer esto, se rompe el tejido conectivo y la presión interna que los mantenía unidos, por lo que se forma el espacio muerto y, al no haber tejido ni grasa que llene ese vacío, comienza la acumulación de líquidos, dando paso a la formación del seroma.
Causas del seroma
Procedimientos quirúrgicos comunes
Un seroma se puede producir durante una cirugía menor, pero por lo general ocurre en cirugías extensas que afectan gran cantidad de tejido.
Lo normal es que el cirujano coloque drenajes alrededor de la incisión con la intención de prevenir la aparición de seromas; sin embargo, esto no ocurre en todos los pacientes, y es posible que pasada una o dos semanas se comience a acumular líquido en el área de la cirugía.
Algunos de los procedimientos quirúrgicos en los que se pueden formar seromas son:
- Cirugías para mejorar el contorno corporal, tales como una liposucción o lifting de brazos, senos, glúteos o muslos.
- Cirugía de aumento o reducción de senos.
- Cirugía para reparar una hernia.
- Cirugía de abdomen o Abdominoplastia.
- Cesárea.
Factores de riesgo asociados
Existen algunos aspectos que pueden aumentar la posibilidad de presentar seromas, aunque no necesariamente en todos los pacientes estos factores indicarán que ocurra el seroma. Entre ellos:
- Cirugías extensas. Los seromas son unas de las irregularidades que se pueden presentar luego de una liposucción.
- Cirugías que involucren una gran cantidad de tejido.
- Pacientes que tengan antecedentes de seromas luego de otras cirugías estéticas.
Síntomas del Seroma
Signos y síntomas iniciales
Por lo general, un seroma se ve como un quiste o un bulto que se forma debajo de la piel cerca de la incisión de la cirugía. Este puede causar dolor y sensibilidad en la piel.
Los seromas pueden provocar secreciones claras o de color amarillento, pero debemos saber diferenciar este fluido del líquido espeso y con olor que se produce cuando hay una infección. Además, la piel que rodea al seroma puede sentirse caliente al tacto.
Complicaciones potenciales
Un seroma puede drenar el líquido a la superficie. Si es un líquido espeso, con olor y que cambia de color, es señal de que se ha formado un absceso y en estos casos se requiere atención médica, puesto que no desaparecerá por sí mismo y puede aumentar de tamaño.
Una infección debe ser atendida de inmediato, ya que, si se extiende a la sangre, se puede desarrollar sepsis o alguna enfermedad grave.
¿Cuándo debe preocupar un seroma?
Inicialmente, los seromas pueden aparecer como pequeños bultos blandos con síntomas leves como sensación de tirantez y presión. En este punto pueden ser reabsorbidos por el cuerpo.
Pero si el seroma aumenta de tamaño y presenta otra sintomatología como: decoloración, fiebre, dolor agudo, cambios en el color y consistencia del líquido, sangrado, apertura de la herida, se debe asistir a consulta con el cirujano de forma inmediata. De ninguna manera tarot de drenarlo en casa presionando o pinchando, ya que eso podría complicar aún más el caso.

Diagnóstico del seroma
Métodos de diagnóstico
A través de un chequeo físico postoperatorio, observación y exploración de la zona afectada, por parte del cirujano, se puede determinar la presencia de un seroma.
En algunos pacientes se puede requerir de una ecografía para determinar si hay líquido acumulado debajo de la piel, así como el tamaño y la ubicación del seroma.
Diferenciación de otros problemas postquirúrgicos
Los seromas se pueden diferenciar de otros problemas postquirúrgicos tales como infecciones y hematomas por las características que presentan cada uno.
En los seromas, el líquido es de color claro y de consistencia acuosa, mientras que los hematomas se llenan de sangre y la infección se produce por acumulación de pus.
Con respecto al dolor, al aspecto y la inflamación:
- Los seromas, por lo general, ocasionan dolor leve, el hematoma moderado y una infección intensa.
- El seroma luce levemente enrojecido, mientras que el hematoma y la infección sí presentan mayor enrojecimiento.
- En cuanto a la inflamación, la del seroma es blanda y fluctuante; en el hematoma es más firme; y en la infección puede ser blanda, pero muy evidente.
Tratamiento del Seroma
Opciones de tratamiento no invasivo
Cuando los seromas son pequeños es muy probable que no requieran de ningún tratamiento, ya que el cuerpo suele reabsorber estos líquidos de forma natural. En caso de inflamación, molestias y dolor, el médico puede indicar analgésicos de venta libre.
Si el seroma es de mayor tamaño y provoca mucho dolor, el médico puede indicar drenarlo mediante aspiración con una aguja.
Intervenciones quirúrgicas
La cirugía de encapsulamiento se realiza cuando el seroma no ha sido drenado de forma constante y forma una cápsula dura; en este caso ya no puede ser eliminado por aspiración o drenaje, por lo tanto, se debe retirar por medio de un procedimiento quirúrgico menor.
¿Cómo se drena un seroma?
El método para drenar un seroma dependerá del tamaño y características del mismo; el especialista usará alguno de los siguientes:
- Masajes de drenaje linfático: se utilizan en etapas iniciales con el objetivo de que, a través del masaje, se direccione el líquido hacia los canales linfáticos y pueda ser recibido o eliminado por el cuerpo de forma natural.
- Aspiración con aguja: es el método más común; el especialista desinfecta la zona e introduce una jeringa e inicia el proceso de extracción del líquido. Por lo general, no causa dolor y puede ser que requiera más de una sesión.
- Drenaje quirúrgico temporal: si el seroma no desaparece con la aplicación de métodos anteriores, el especialista puede decidir colocar un drenaje temporal. Se realiza una pequeña incisión en la herida y se coloca un tubo flexible por el que saldrá el líquido que se depositará en una bolsa colocada en el área.
Prevención del seroma
Medidas preoperatorias
Elegir a un cirujano con experiencia y calificado es una de las medidas previas más importantes que se deben considerar antes de una cirugía. Un médico con suficiente experiencia se asegurará de tomar todas las medidas que sean necesarias para evitar complicaciones como los seromas, aunque sabemos que en cualquier cirugía existe un nivel de riesgo.
Cuidados postoperatorios
Para evitar complicaciones luego de una abdominoplastia o cualquier otra cirugía, y que se forme un seroma durante el postoperatorio, es importante seguir las indicaciones del cirujano al pie de la letra. Evitar actividad física extenuante hasta que sea autorizada es esencial para una adecuada recuperación.
El cirujano puede recomendar la colocación de sistemas de drenajes quirúrgicos. También la utilización de prendas de compresión ayuda a disminuir la inflamación y los hematomas producto de la cirugía. Todo esto puede ser efectivo para reducir las probabilidades de desarrollar un seroma.
Prevención según el tipo de cirugía
La prevención de la formación de un seroma depende del tipo de cirugía y de la técnica que utilice el cirujano. Esto se debe a que mientras más espacio muerto se genere y mientras mayores sean los conductos linfáticos afectados, como en una abdominoplastia, el riesgo será más alto.
Existen procedimientos quirúrgicos con mayor riesgo de formación de seroma. Para evitar la aparición de seroma después de una liposucción o lipoescultura, es imprescindible que la paciente cumpla con el tratamiento postoperatorio, tal como la utilización de fajas de compresión o posquirúrgica durante las 24 horas por un mes, o como lo indique el cirujano.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda un seroma en reabsorberse?
Un seroma pequeño tarda en absorberse de forma natural entre 2 y 4 semanas.
¿Drenar un seroma es doloroso?
No, generalmente drenar el seroma no es doloroso, el paciente puede sentir una leve molestia al introducir la aguja; luego sentirá alivio al extraer el líquido.
¿Puede volver a llenarse después de drenarlo?
Sí, por lo general se requiere más de una sesión de drenaje para que desaparezca completamente el seroma.
¿Cómo saber si un seroma está infectado?
Para saber si un seroma está infectado, se debe estar pendiente del cambio de color de la piel, si hay dolor, si ha cambiado el aspecto del líquido y de otros síntomas como malestar general y fiebre.
Conclusión
Al someterse a cualquier cirugía que afecte una cantidad importante de tejido, existe la posibilidad de que se desarrolle un seroma. En este artículo has podido conocer qué es un seroma y por qué se produce, información que resulta fundamental saber antes de someterte a una abdominoplastia o cualquier otro procedimiento quirúrgico invasivo.
Elegir al cirujano correcto y seguir sus indicaciones tanto preoperatorios como luego de la cirugía puede reducir los riesgos de que se produzca un seroma. Recuerda que ante cualquier síntoma es indispensable solicitar atención médica de inmediato para evitar posibles complicaciones.
Referencias:
- https://my-clevelandclinic-org.translate.goog/health/diseases/seroma?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=sge&_x_tr_hist=true


